PANTALLAZOS

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

¿Quién no ha anhelado tener un ordenador inteligente en casa después de ver «2001: una odisea en el espacio»? Tras arduos años de trabajo por parte de los más afamados expertos en cibernética, nuestra espera está siendo por fin recompensada. Los PCs modernos muestran cada día mayores señales de intelecto. Y, si no se lo creen, empápense con regocijo de los siguientes ejemplos.


[Captura de pantalla] Los programas de ajedrez están empezando a rivalizar con los grandes maestros humanos, reemplazando la intuición con su elevada capacidad de cálculo. Esto implica la necesidad de un hardware realmente potente. No es de extrañar pues que “Chess-it!” se negara a ejecutarse en mi viejo PC. ¿Dónde iba yo, inocente de mí, con mi tarjeta gráfica de cero colores?


[Captura de pantalla]Naturalmente, la consecución de la inteligencia artificial no es labor de un solo día. No se vayan a pensar que esto de la informática se inventó con Windows 95. Como pueden ver, yo conservo en mi disco duro incluso incunables del siglo XVII. ¿Se imaginan todo lo que ha vivido este fichero?
[Captura de pantalla] Como a toda mente privilegiada, al software de hoy en día no se le escapa ni una. ¡Imagínense que el usuario pretendía pulsar “OK” sin haber elegido un servidor de la lista! Menos mal que los programas son como una madre.


[Captura de pantalla]He aquí otra implacable muestra de perspicacia y sentido común. Indiscutiblemente, no se puede encontrar un archivo sin nombre.


[Captura de pantalla][Captura de pantalla]Tampoco le falta psicología al software actual. Lo importante no es que no se produzcan errores, sino que se afronten con optimismo, ¿no les parece?


[Captura de pantalla]Sin embargo, cuando uno sitúa su pobre y limitado intelecto animal al lado de una compleja y perfecta máquina de calcular, es normal que a veces nos parezcan inescrutables los elevados designios de la máquina.


[Captura de pantalla]No sólo de calcular órbitas y planear jaques mates vive la inteligencia artificial. La más elaborada lógica de Perogrullo no tiene secretos para una CPU.


[Captura de pantalla]Hoy en día no es necesario saber informática para trabajar con un PC. La propia máquina cuida de sí misma para que nosotros nos podamos concentrar en nuestro trabajo. Sin embargo, hay veces en que sigue siendo indispensable la labor del operador humano. Por ejemplo, cuando al ir a realizar el backup el ordenador descubre que no tiene unidad de disco de cinta donde hacerlo.


[Captura de pantalla]Internet, la gran red mundial de ordenadores de la que seguramente habrán oído hablar ustedes, ha hecho pedazos el tradicional mapamundi, creando nuevos límites y nuevas fronteras.


[Captura de pantalla]Por supuesto, por inteligentes que sean, los ordenadores no dejan de ser simples máquinas que están a nuestro servicio. La toma de decisiones sigue siendo responsabilidad final del usuario. El ordenador se limita a proponer una gama de alternativas lo suficientemente amplia.


[Captura de pantalla]A un cerebro orgánico, con todas sus limitaciones, se le puede escapar el detalle de que es imposible desconectar una impresora si no está conectada. Pero, por supuesto, a la mente de silicio no se le escapa una.


[Captura de pantalla]Como decíamos antes, la toma final de decisiones sigue siendo tarea del usuario, amo y señor del ordenador. Eso no es óbice para que la máquina ofrezca respetuosamente sus sugerencias. ¿No es posible borrar un archivo porque su nombre es demasiado largo? Pues entonces puede usted borrar otro.


[Captura de pantalla]Debemos admitir que es difícil asimilar en frío todos estos datos. En mi caso, no fui plenamente consciente del grado de desarrollo de la inteligencia artificial hasta que el día en que el ordenador se ofreció a completar por mí una recopilación de música en CD. ¡Con lo difícil que es encontrar el MP3 idóneo para culminar esa recopilación de pop español o aquella otra de tecno alemán!